Crónica de un ganador: Como los Pelayos vencieron a la ruleta y se hicieron millonarios

La familia García-Pelayo de Madrid ganó en los años noventa más de 250 millones de pesetas (1.5 millones de Euros aproximadamente, cantidad altísima en esa época) jugando a la ruleta en el Casino Gran Madrid y en otros casinos del mundo, utilizando un sistema legal donde se toma en cuenta las imperfecciones físicas de una rueda de ruleta particular para calcular los números que con mayor frecuencia tienden a salir y así voltear la ventaja de la casa al jugador. Los ahora célebres Pelayos, de la mano del genio de Gonzalo García-Pelayo llevaron este sistema al extremo, haciéndolos ricos, famosos, controvertidos y odiados y dejando un sinnúmero de increíbles hazañas que descubriremos.

Gonzalo García-Pelayo posando con su hijo Iván junto a una rueda de ruleta

Gonzalo García-Pelayo es un hombre multifacético que ha incursionado en el cine y la música.

¿Quien es Gonzalo García-Pelayo?

Gonzalo García-Pelayo Segovia (Madrid 1947)  patriarca de la familia, es un hombre polifacético el cual durante el transcurso de su vida ha sido desde director de cine,  conductor de televisión, locutor de radio, productor musical, jugador de póker online, apostador deportivo y por supuesto uno de los más ilustres jugadores de ruleta que el mundo ha conocido.

Desde que Don Gonzalo era pequeño se adentró en el mundo de la multimedia trabajando como locutor en el radio donde tuvo diversos musicales sobre blues, flamenco y clásicos musicales.

García-Pelayo produjo discos de artistas como Silvio Rodríguez

Al ser un melómano con una cultura y oído musical excepcional,  Don Gonzalo incursionó en el mundo de la música al ser productor musical de más de 130 discos de artistas de gran talla entre los que destacan Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Carlos Cano y Víctor Jara entre muchos otros. Es considerado como uno de los precursores del Rock andaluz.

García-Pelayo además dirigió cinco películas entre 1975 y 2012, así como diversos cortometrajes para televisión.

Sin embargo, a pesar de su evidente sensibilidad artística, Gonzalo García-Pelayo tomó notoriedad por involucrarse en el mundo de la probabilidad y la estadística aplicada a los casinos, su principal fuente de riqueza. Lo que después lo llevó a estudiar las apuestas deportivas y el póker e inclusive s mentor de Juan Carlos Mortensen, el campeón de la serie mundial del póker de 2001.

¿Cómo surgió la idea?

La idea de Gonzalo surgió por una presuposición de que todo tiene defectos físicos que afecta su funcionamiento.

A pesar de su formación en el ámbito artístico, Don Gonzalo tuvo la brillante idea de su sistema para vencer a la ruleta basado en principios científicos, tanto matemáticos como físicos, los cuales se dedicó a estudiar arduamente para comprobar la veracidad de su hipótesis.

La idea original de Gonzalo se dio por el siguiente pensamiento: “Si hay 37 relojes de manecillas alineados exactamente a la misma hora, podemos esperar que en una semana ningún reloj diga la misma hora, por pequeña que sea la discrepancia. ¡Debe de pasar algo similar en las 37 casillas de una ruleta!”

El primer principio en el que García-Pelayo se basó fue en que el cualquier objeto, en particular una máquina, tiene imperfecciones físicas que por más pequeñas que sean afectan al funcionamiento del mismo.

Implementando la brillante idea

Los Pelayos capturaron datos de las ruletas del Casino Gran Madrid

Una vez formada su hipótesis, Don Gonzalo decidió comenzar a recolectar datos y hacer pruebas para determinar si es factible realizar un sistema basado en su hipótesis.

Por lo que con la ayuda de sus hijos, especialmente Iván y Vanesa  se dedicó por varias semanas a ir al Casino Gran Madrid a observar las mesas de ruleta y capturar datos de cada número que sale en cada ruleta específica, estamos hablando de miles de tiradas  de ruleta.

Y estos datos los ingresó a un software que el mismo Gonzalo escribió en Q-Basic el cual indicaba en cada ruleta específica ciertos número que salen con mucho mayor frecuencia que otros, así como un porcentaje de ventaja del jugador sobre la casa, el cual variaba dependiendo de cada ruleta específica. Por supuesto que entre más captura de datos, más clara es la tendencia de los números que más salen y los que menos salen.

Preparándose para vencer al casino

Una vez comprobada la hipótesis de Gonzalo, decidió que es tiempo de ponerla en práctica e ir a ganar dinero. Así que Don Gonzalo decidió organizar a varios miembros de su familia en un equipo que recolecten más datos estadísticos y se dediquen a jugar a la ruleta.

Las instrucciones de Gonzalo eran muy claras: Esto es un negocio, no se está jugando por diversión. Siempre hay que tener disciplina, solo jugar ruleta y no decirle a nadie sobre el sistema. Algo en lo que hizo énfasis el patriarca de le familia fue: “No le den propina a los croupiers, estamos haciendo negocios no caridad”.

Luego de varias sesiones de capacitación, juntas técnicas y demás, la familia García-Pelayo estaba lista para irse al Casino Gran Madrid a ganar. Decidieron inclusive que Iván y Vanesa interrumpan un año sus estudios universitarios para ganar dinero en la ruleta.

Los Pelayos formaron un equipo muy disciplinado y se dedicaron a jugar ruleta seis veces a la semana en el Casino Gran Madrid

Derrotando al Casino Gran Madrid

Con todo listo y una ventaja aproximada del 6% sobre la casa, los Pelayos juntaron aproximadamente 2000 Euros para jugar a la ruleta unas 6 veces a la semana por seis horas, cada miembro de la familia en una mesa de ruleta diferente.

En la primera sesión iban perdiendo dinero, pero como fue instruido por Don Gonzalo, siguieron jugando y rápidamente la tendencia se revirtió.

Los Pelayos apostaban solo 10 euros  o menos por mano para no llamar la atención de la seguridad del casino.

En tan solo una semana cuadriplicaron la cantidad inicial invertida y en el Casino Gran Madrid ni siquiera sospechaban.

Había días que perdía dinero, había miembros de la familia que perdían, pero al final de cada semana siempre acababan con ganancias.

En el verano de 1992 ganaron 70 millones de pesetas lo cual equivale aproximadamente a medio millón de euros, una enorme cantidad de dinero para esa época.

 

Patrick Santa-Cruz tenía en la mira a los Pelayos y fué hostil hacia ellos. Pero posteriormente se hicieron amigos e inclusive es socio de Iván.

Comenzando a llamar la atención en el Casino Gran Madrid

Una de las reglas del equipo de los Pelayos comenzó a generar algo de tensiones entre los miembros de la familia es la de no dar propinas ya que Don Gonzalo opinaba que dar propinas es perder dinero, mientras que sus hijos opinaban que no dar propinas hacía que llamen mucho la atención y propiciaba hostilidad por parte del personal del casino. Inclusive uno de los jefes de piso realmente odiaba a los Pelayos.

Uno de los inspectores del casino que comenzó a investigar sobre los Pelayos y a presionarlos de forma agresiva y hostil era Patrick Santa-Cruz con el objetivo de que ellos se harten y abandonen el casino. Patrick Santa-Cruz siempre los tenía en la mira e inclusive les enviaba a corpulentos guardaespaldas para que los intimiden.

Sin saber cómo es que los Pelayos ganaban en la ruleta, el personal del Casino Gran Madrid comenzó primero a girar las ruedas a velocidades diferentes, pero eso no cambió nada. Luego decidieron cambiar las ruedas de la ruleta entre cada mesa, pero los Pelayos identificaron fácilmente cada ruleta y siguieron ganando.

Los Pelayos tuvieron que encontrar nuevos casinos a desbancar.

Veto en el Casino Gran Madrid

Cuando el Casino Gran Madrid no pudo soportar más, decidieron vetar a los Pelayos sin darles razón alguna, el veto fue tan abrupto que inclusive Patrick Santa-Cruz se sintió indignado por el trato hacia los Pelayos.

Sin embargo los Pelayos apelaron al tribunal y lograron que les den la razón ya que legalmente el Casino Gran Madrid no los podía Vetar.

Después de varios dimes y diretes, el casino los tuvo que dejar entrar de nuevo.

El Casino Gran Madrid finalmente saca a los Pelayos

Finalmente a los jefes de piso del casino hicieron una acción que les arruinó el sistema a los Pelayos y tuvieron que abandonar el  Casino Gran Madrid.

Lo que de manera tardía pero inteligente hicieron los jefes del casino es cambiar diariamente los baleros internos que hacen que la ruleta gire, lo cual hace imposible calcular la tendencia de las mismas.

Expandiendo el negocio

Una vez que les fue imposible continuar jugando con ventaja en el Casino Gran Madrid algunos miembros de la familia decidieron regresar a estudiar a la universidad, pero Gonzalo Ivan y Vanesa pensaron que su sistema funciona y ahora es tiempo de ir a jugar a otros países y a seguir ganando.

A Gonzalo le negaron la entrada a un casino en Dinamarca y le mostraron una pistola para intimidarlo.

Desbancando a los  casinos de Europa

Como es lógico, los Pelayos fueron a jugar primero a los  más grandes casinos de Europa con resultados mixtos, ya que si bien siempre ganaban utilizando su muy probado sistema, fueron vetados rápidamente en muchos casinos que los identificaron.

En Viena la familia García-Pelayo tuvo su mejor noche al ganar la cantidad más alta que jamás tuvieron. En Amsterdam ganaron mucho pero fueron expulsados rápidamente.

En Dinamarca tuvieron un incidente donde ni siquiera les permitieron la entrada al casino y les mostraron una pistola.

Fueron  pocos meses en los que los Pelayos conquistaron a los casinos europeos, pero fueron meses muy rentables.

Sin embargo al final fueron vetados de todos los casinos de Europa.

Los Pelayos tuvieron que adaptar su sistema a la ruleta americana y a la seguridad de Las Vegas

La aventura en Las Vegas

A riesgo de que se acabe su gran negocio, Gonzalo decidió ir a conquistar el lugar más importante en el mundo del juego: Las Vegas.

Sin embargo en Las Vegas había que ser mucho más cuidadosos ya que los sistemas de seguridad eran más avanzados y en caso de que los atrapen estarían en mayores problemas, ya que serían vetados en una alta cantidad de casinos en el mundo,  esto porque en Las Vegas inscriben a las personas non gratas en el infame libro Griffin.

Otro impedimento de jugar a la ruleta en Las Vegas es que la ruleta es diferente. En estados unidos se juega a la ruleta americana la cual tiene números del 1 al 36 y las casillas 0 y 00, mientras que en Europa las ruletas solo tienen un 0. Esta diferencia parece sutil, pero por una sola casilla aumenta la ventaja de la casa sobre el jugador de 2.7% a casi 6%, un ventaja brutal.

Por esas diferencias Gonzalo tuvo que ajustar sus estrategias y ser más discreto y sobre todo buscar una ruleta con una tendencia más marcada que lo normal.

Finalmente los Pelayos encontraron una ruleta con las características que buscaron y se la pasaron 3 meses ganando buenas cantidades de dinero.

Gonzalo García-Pelayo tuvo un ataque de stress y cansancio lo que provocó su hospitalización y el fin de su aventura con la ruleta.

La terrible última noche en Las Vegas

La última noche en Las Vegas, un día antes de viajar de regreso a Madrid, Gonzalo se la pasó jugando toda la noche a la ruleta y ganando en la ruleta apostándole a los números 31 y 8, los más fuertes.

Entradas las 6 de la mañana Gonzalo tuvo una pequeña racha de mala suerte en donde sus ganancias se disminuyeron, pero Gonzalo sabiendo su sistema continuó firme.

Finalmente en los últimos tres tiros pasó lo impensable: Salió el número 19 tres veces consecutivas, el cual es el número que estadísticamente era menos probable que salga en esa ruleta en específico.

Acabando con ligeras pérdidas y sin poderlo creer, Gonzalo García-Pelayo súbitamente se desvaneció y cayó inconsciente en el suelo. El resto de los integrantes del equipo de los Pelayos rápidamente fueron a auxiliar a Gonzalo desde las diferentes mesas de ruleta en donde se encontraban, lo cual hizo que revelaran ante las autoridades del casino que eran un equipo.

Afortunadamente el desvanecimiento no fue un infarto como inicialmente se creía, pero fue una crisis por presión y cansancio lo cual dejó a Gonzalo Hospitalizado por unos días y tuvo que medicarse por un año.

Los médicos le sugirieron que calme su vida.

Fin del negocio

Ante el incidente de Las Vegas, la familia García-Pelayo hizo lo impensable, retirarse de las mesas de ruletas ya que para ellos más que ganar grandes cantidades de dinero, la unidad familiar es lo más importante.

Juan Carlos Mortensen es un campeón mundial de póker y fué formado por Gonzalo García-Pelayo

Los Pelayos hoy

Gonzalo García-Pelayo ahora se dedica al estudio del póker y tiene su propia academia en la que ha formado a un campeón mundial y donde el 80% de sus estudiantes tiene un récord ganador. También ha escrito una novela basada en sus hazañas con la ruleta y ha regresado a incursionar en el cine.

Iván García-Pelayo terminó sus estudios en filosofía y ahora tiene un negocio relacionado con el juego, su socio es su antes rival Patrick Santa-Cruz.

En 2012 se realizó una película llamada “The Pelayos” la cual está basada en la historia de Gonzalo y su familia, enfocada en su episodio con la ruleta.

SOBRE EL AUTOR

Mi nombre Andrea. Nací en l'hospitalet y cumplidos los 18 fui al casino por primera vez como cliente. A mi tercera visita conocí a uno de los dueños y me emplearon. Ahí ocupé distintas posiciones hasta llegar a manager de la sala. Esta experiencia profesional en el ámbito del casino presencial me da una perspectiva única y complementaria de ambos lados de la mesa. Además he sido jugador de distintos casinos online. Estamos hablando de un mundo que me apasiona.

Deja una respuesta

X